## ¿Puede una ciudad pequeña hacer temblar al Gobierno Nacional?
Este martes, bien al estilo de Banda Norte y sus barrios que no se rinden fácil, unas 12 mil personas tomaron las calles del centro de Río Cuarto para defender lo más sagrado: la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). No fue solo una marcha más. Fue la cuarta expresión de resistencia en lo que va del año contra el vaciamiento del sistema universitario. La voz mandó directo desde Roca y Sobremonte: ¡queremos presupuesto justo y que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario!
## La feroz verdad que nadie quiere escuchar
Marisa Rovera, la rectora que banca la parada en la pelea diaria, arrancó en la plaza 25 de Mayo con un mensaje que retumba en cada cuadra de Alberdi y en las casas de cada riocuartense: “Defender el sistema universitario público argentino y la ciencia nacional no es opcional, es un deber”. Sus palabras, claras como el cielo de la ciudad en otoño, ponen el dedo donde duele. La universidad no es solo un edificio con aulas, es el motor de nuestro Imperio.
## No es un acto político: es puro amor riocuartense
Radical, peronista, joven o veterano; no importa la chapa, la marcha se siente en el alma y sale del pecho de todos. De Rivas lo dijo con todas las letras desde el recorrido: “Esto es defender la democracia. Sin universidad pública, no hay futuro posible para Río Cuarto ni para el país”. Mientras tanto, el exintendente Llamosas, en su estilo tajante, sentenció para la historia: “Río Cuarto tiene un antes y un después con la universidad”. Y no hay quien lo niegue.
## ¿Qué significa esta marcha para Río Cuarto?
Más que números, más que titulares, esta movilización es un grito de dignidad. En un país que parece anestesiado por las crisis, la comunidad educativa de Río Cuarto no solo salió a la calle, salió a defender la cultura y el derecho a soñar. El reclamo colectivo desafía a los poderosos que quieren reducir la educación a un privilegio de pocos en vez de un derecho de todos.
Desde Villa del Prado hasta el centro, con paso firme por calles históricas como Roca y Sobremonte, los riocuartenses expresaron que defender la UNRC es defender nuestra manera de ser y pensar. Esta ciudad no se doblega. Aquí se forjan futuros con sudor y corazón.
## El desafío constante: no bajar la guardia
Que esta haya sido la cuarta marcha del año no es casualidad. Si los gobiernos nacionales siguen mirando para otro lado, los barrios y las avenidas de Río Cuarto seguirán latiendo al ritmo de una sola consigna: universidades públicas fuertes y sin ajuste.
El mensaje ya está claro para quienes gobiernan desde Buenos Aires: el Imperio riocuartense es firme y seguirá defendiendo su legado y su futuro. En Río Cuarto, la educación pública no se negocia, se defiende con acción real y compromiso ciudadano.


