Ayer domingo por la noche, el sur cordobés volvió a vivir una de esas noticias que dejan a los papás con la sangre helada. En plena calle Remedios de Escalada 226, en uno de los barrios más familiares del Imperio, montaron una fiesta clandestina con más de 120 chicos, la mayoría menores. Cobraban entrada, la promocionaban por redes y terminó con la Policía clausurando todo y dos pibes trasladados por robarle a un vehículo de plataforma. El operativo conjunto dejó siete motos secuestradas por falta de papeles. Otro golpe a la tranquilidad de las familias riocuartenses.
La casa de Remedios de Escalada 226 se convirtió en el epicentro de la movida. Vecinos de Banda Norte, Alberdi y el macrocentro que viven a metros de ahí no daban crédito cuando vieron las luces, la música a todo volumen y el desfile de motos y autos. Mientras algunos padres creían que sus hijos estaban en una juntada “tranquila”, la realidad era otra: una fiesta ilegal que terminó en comisaría.
¿Qué pasó realmente en Remedios de Escalada 226?
Según el procedimiento, más de 120 personas –casi todos menores– se juntaron en la vivienda. La convocatoria corría por Instagram y WhatsApp, cobraban entrada como si fuera un boliche y nadie controlaba nada. Hasta que llegó el operativo de la Dirección de Espectáculos Públicos, junto a Policía de la Provincia, Guardia Local y Tránsito Municipal.
No solo clausuraron la fiesta: identificaron a todos los presentes y detectaron que dos menores estaban vinculados a un robo a un vehículo de plataforma. Sí, mientras la fiesta seguía, alguien aprovechó para afanar. Los dos pibes terminaron trasladados a la autoridad competente. Además, labraron actas por las infracciones y secuestraron siete motocicletas que no tenían la documentación reglamentaria. Siete motos menos dando vueltas sin papeles en las calles de Río Cuarto.
La casa quedó vacía, las luces apagadas y los vecinos respirando aliviados. Pero la bronca queda: ¿cómo es posible que una fiesta con 120 menores se organice así nomás en un barrio residencial?

El robo que cambió todo: dos menores y un vehículo de plataforma
Lo que empezó como una “juntada” terminó con un hecho delictivo. Los dos menores que trasladaron estarían directamente ligados al robo de un vehículo de plataforma. Imaginate: alguien que labura repartiendo pedidos por la ciudad, que sale a ganarse el mango honradamente, se queda sin su herramienta de trabajo por la imprudencia de unos pibes que estaban en la fiesta.
En Río Cuarto esto duele porque pasa cada vez más seguido. Desde Constitución hasta la salida al agro, los repartidores de plataforma son el pulmón de muchos emprendedores del sur cordobés. Y que dos menores de la misma fiesta terminen involucrados es una señal de alerta para todas las familias.
La Municipalidad y la Policía actuaron rápido, pero los riocuartenses ya sabemos cómo funciona: una clausura hoy, otra fiesta mañana. Los papás de Banda Norte y Alberdi que mandan a sus hijos a estas movidas sin saber el riesgo real, hoy tienen una advertencia clara.
El mensaje a los papás y la realidad que nadie quiere ver
Imaginá ser el papá o la mamá que al otro día se entera que su pibe estaba en esa casa de Remedios de Escalada. O peor: que estuvo cerca del robo. En el Imperio del sur cordobés, donde el agro mueve la economía y la universidad llena de jóvenes, las familias laburan de sol a sol para darles lo mejor. Y que una fiesta clandestina termine así es un cachetazo a todo ese esfuerzo.
Desde QuePasa Río Cuarto siempre dijimos lo mismo: la inseguridad no es solo en la calle, también se cocina en estas juntadas sin control. Mientras algunos portales locales miran para otro lado para no “ensuciar” la imagen, nosotros mostramos lo que pasa de verdad. Porque cuando tus hijos están en riesgo, no hay color político que valga.
La fiesta ya es historia. Los dos menores, en manos de la Justicia. Las siete motos, secuestradas. Pero la pregunta que queda flotando en cada barrio es: ¿cuántas fiestas más como esta se están armando hoy en Río Cuarto?
Seguimos informando. Si tenés datos de otras movidas clandestinas o querés contar tu experiencia, escribinos. Porque en el sur cordobés, la seguridad de nuestros pibes no se negocia.


