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¡EL GIRASOL SALVA AL CAMPO RIocuartense! De cultivo marginal a boom que triplica hectáreas en Córdoba y da oxígeno al productor del sur que venía ahogándose en pérdidas

Este lunes 11 de mayo de 2026, el girasol ya no es noticia de segunda en el campo argentino. Con más de 3 millones de hectáreas sembradas a nivel nacional –un salto del 30% en una sola campaña–, el cultivo dejó de ser el “plan B” para convertirse en protagonista. Y Córdoba, esa provincia que históricamente lo miraba de reojo, se subió al tren con 255 mil hectáreas propias: ¡triplicó sus niveles históricos! Para el emprendedor de Río Cuarto, esto no es un dato más. Es un salvavidas en medio de la tormenta que venía azotando al agro del sur cordobés.

El ingeniero Federico Bolatti, de INTA Arias –a un paso de nuestra ciudad–, lo explica sin vueltas: “No es que el girasol vino a reemplazar a la soja, sino a complementarla”. Y ahí está la clave para el productor riocuartense que todos los días se levanta antes del sol en los campos de Banda Norte rural, Alberdi o los alrededores de la Ruta 8. Después de campañas donde la chicharrita se comió el maíz tardío y la soja no siempre respondía en lotes complicados, el girasol aparece como la opción rústica que resiste sequía, suelos pobres y clima hostil.

Los números que duelen… y los que ahora ilusionan al agro del Imperio

Mirá los datos crudos: mientras el país celebra el salto del 30%, Córdoba pasó de ser casi irrelevante a mover 255 mil hectáreas. Eso significa miles de hectáreas nuevas en el sur cordobés, donde productores de Río Cuarto y alrededores apostaron fuerte. Exportaciones nacionales cerca de un millón de toneladas y molienda local en niveles récord de casi 20 años. ¿El resultado? Más plata que gira en el Centro Comercial, más trabajo para los contratistas locales y un respiro económico para el que venía vendiendo maquinaria o achicando gastos para sobrevivir.

En los lotes de menor potencial –esos que el vecino de Río Cuarto conoce bien cuando el agua no llega o la tierra no responde–, el girasol se planta donde otros cultivos fallan. No compite, convive. Y eso es oro puro para el emprendedor que no quiere poner todos los huevos en la misma canasta. Además, la genética avanzó: híbridos con “cabeza” inclinada que reducen el robo de palomas y loros. Menos pérdidas, más rentabilidad. Simple, pero revolucionario para quien vive del campo.

El mapa productivo que se redefine en Río Cuarto y el sur cordobés: oportunidad que no podés dejar pasar

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Esto no es solo estadística. Es un cambio de mapa que toca de lleno al Imperio del Sur. El girasol está ganando terreno en zonas como el este y sur de Córdoba, donde antes reinaba la incertidumbre. Para el productor riocuartense significa diversificar, mejorar la rotación de suelos y hasta apostar a la industrialización local que ya está moviendo la economía de la ciudad.

Desde QuePasa Río Cuarto sabemos el dolor del que labura la tierra: años de precios bajos, plagas, clima adverso y una sensación de que el esfuerzo no cerraba las cuentas. Hoy el girasol llega como ese aliado que el emprendedor del agro venía pidiendo a gritos. No es magia, es trabajo, tecnología y decisión. El INTA sigue probando variedades adaptadas para nuestros suelos y clima, y los resultados ya se ven en los campos cercanos.

El mensaje es claro y directo, como siempre: si sos productor de Río Cuarto, mirá este boom con los ojos bien abiertos. El girasol no vino a prometer, vino a producir. Y mientras algunos siguen hablando de crisis, el campo del sur cordobés está demostrando que con coraje, innovación y un cultivo que entiende nuestras realidades, se puede salir adelante. Porque el verdadero héroe del Imperio no es el que se queja… es el que siembra y cosecha, aunque el viento sople en contra.

Río Cuarto y su agro merecen este impulso. Y los que trabajamos para contarlo, seguimos acá para mostrar la cara real del campo que mueve la ciudad.

(El artículo supera las 650 palabras y está listo para publicar tal cual).

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