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¡55% DE AVANCE PERO LA CARNICERÍA VIAL NO PARA! La nueva Circunvalación de Río Cuarto que promete salvar vidas… mientras camiones destrozan barrios y los choques siguen cobrando heridos en pleno Imperio

Este lunes 11 de mayo de 2026, la provincia anunció que la megaobra de la nueva Circunvalación ya alcanzó el 55% de avance general. Suena a buena noticia, ¿no? Pero para miles de riocuartenses que todos los días se juegan la vida en el viejo anillo vial, en la Costanera Sur o en el Acceso por Avenida Sabattini, esto sigue siendo una burla. Porque mientras algunos tramos avanzan, el resto de la ciudad sigue pagando el precio con tiempo perdido, embotellamientos que matan productividad y accidentes que duelen en el alma del emprendedor del sur cordobés.

Los datos oficiales son claros y crudos: el sector oeste, entre Wittouck y la autovía a Holmberg, es el que más corre. Ahí el puente Islas Malvinas ya se ve casi terminado. En el sur se trabaja fuerte en el sobrenivel, rotondas y la duplicación del puente Antártida Argentina. Pero mirá los números reales que nadie resalta: el intercambiador RN A005-RN 36 está en 53,37%, la duplicación de RN 8 entre Sabattini y Buvelar solo en 11,26%, y otros tramos clave entre el 16% y 23%. “Buen ritmo”, dicen. Para el que maneja un camión cargado de agro desde el campo hasta el Centro Comercial o para el vecino de Banda Norte que sale a laburar, es una eternidad.

El drama que nadie quiere contar: camiones por el medio de la ciudad mientras esperan la obra

Camiones pesados circulando por el viejo anillo de Circunvalación en Río Cuarto generando riesgo diario
Mientras esperan la nueva Circunvalación, los camiones siguen pasando por barrios como Banda Norte y Alberdi. El drama que no para.

Imaginate esto: todos los días, decenas de camiones pesados siguen cruzando por el viejo anillo de Circunvalación, por Sobremonte, por Roca y hasta metiéndose en el macrocentro. El resultado es previsible: choques, frenadas bruscas, vecinos de Alberdi y Banda Norte que no pueden dormir por el ruido y el miedo. La misma ruta que hoy está al 55% de avance era la que prometía hace años sacar el tránsito pesado de las calles residenciales. Mientras tanto, el dolor de los que perdieron familiares en accidentes viales en estos mismos tramos sigue fresco.

No es capricho. Es la realidad del emprendedor riocuartense que paga impuestos para que Vialidad Provincial ejecute, pero ve cómo el tiempo pasa y los riesgos no bajan. El agro, el comercio del Centro Comercial y hasta la Universidad Nacional de Río Cuarto sufren las consecuencias: mercadería que llega tarde, clientes que se van a otros lados, y un estrés diario que nadie mide en pesos pero que todos sentimos en el bolsillo y en el corazón.

¿Por qué esta obra es la esperanza que Río Cuarto necesita YA? Los números que duelen

Con 98 obreros en el intercambiador principal, 211 en los tramos este y 126 en la duplicación norte, la obra no está parada. Pero el “buen ritmo” oficial choca de frente con la realidad de los barrios. Cada mes que se demora un viaducto o una rotonda es un mes más de ruleta rusa en la vieja Circunvalación. Los mismos vecinos que hoy ven máquinas trabajando en el oeste siguen sufriendo en el sur y en el este, donde los porcentajes todavía están en rojo.

Desde QuePasa Río Cuarto no venimos a tirar flores ni a callar verdades incómodas. Esta obra, cuando termine, va a cambiar la vida del sur cordobés para siempre: menos accidentes, menos contaminación en los barrios, más seguridad para los que trabajan de sol a sol. Pero mientras tanto, el reclamo es directo y sin filtro: aceleren lo que falta. Porque cada día de demora es un día en que un riocuartense más puede terminar en la guardia del Hospital San Antonio por un choque evitable.

Los que manejamos, los que producimos y los que vivimos acá no pedimos milagros. Pedimos que la obra que ya está al 55% no se convierta en otra promesa eterna como tantas que nos vendieron antes. Río Cuarto merece circular sin miedo. Y los emprendedores del Imperio merecemos una ciudad que no nos frene.

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