El regreso de “A la tarde” desató una feroz interna
La pantalla de América TV está que arde. El tan esperado regreso de Karina Mazzocco con una versión renovada de “A la tarde” trajo consigo excelentes números de audiencia, promediando 2.6 puntos de rating. Sin embargo, el impresionante despliegue visual del nuevo ciclo desató una tormenta impensada en los pasillos del canal.
Yanina Latorre, fiel a su estilo directo y sin filtros, no dudó en exponer su absoluto descontento con la situación. La mediática apuntó directamente contra la faraónica escenografía del nuevo programa, la cual, según sus palabras, está afectando severamente la dinámica de trabajo de su propio equipo..

Una guerra por el tiempo y el espacio
“Hoy saludé a Karina pero ya estoy arrepentida de que haya vuelto”, disparó Latorre sin titubeos. El conflicto principal radica en el tamaño de los nuevos decorados de Mazzocco: sillones gigantes de color azul, dos amplias tribunas y un piso renovado que dificultan el tránsito y el armado para el programa siguiente.
La indignación de Latorre alcanzó su punto máximo cuando relató lo que vive su equipo antes de salir al aire. Según la panelista, a escasos dos minutos de comenzar su programa, los técnicos aún se encuentran acomodando luces y escritorios de manera desesperada. “Yo llegué al estudio menos cuarto y estábamos todos en un costado porque no se podía acceder. ¡No es así!”, reclamó con evidente molestia.
La situación ha generado tal nivel de estrés que Latorre lanzó una contundente exigencia a la producción: “Estoy enojadísima, no es contra vos Karina, achicá la escenografía. Yo quiero la escenografía media hora antes”. Esta declaración plantea una seria duda sobre cómo resolverá la directiva este cruce de intereses entre dos de las figuras más importantes de la señal.
La dura crítica hacia Laura Ubfal
Pero el malestar de Latorre no se limitó a los problemas de estudio. En la misma semana, aprovechó para lanzar fuertes críticas hacia la actitud profesional de Laura Ubfal, acusándola de no permitir el debate y de silenciar a sus compañeros de panel.
“Cuando tiene un dato empieza a hablar y, cuando termina, no le contesta a nadie. Uno opina o le suma una información y ella sigue”, explicó Yanina. Además, destacó que esta actitud es una clara señal de subestimación, especialmente hacia los profesionales más jóvenes del medio, exigiendo mayor respeto por el trabajo en equipo en la televisión actual.



