TIERRA DE NADIE”: Una zanja abandonada en Banda Norte se convirtió en la guarida perfecta para delincuentes

La inseguridad en Río Cuarto adopta formas cada vez más inusuales y peligrosas. En la calle Manco Cápac, en el sector de Banda Norte, lo que comenzó como una obra de infraestructura mal terminada se ha transformado hoy en el principal aliado de la delincuencia. Un enorme pozo, que se extiende por media cuadra y alcanza un metro de profundidad, funciona como una trinchera para malvivientes que, según denuncian los vecinos, utilizan el lugar para ocultarse y observar los movimientos de las familias antes de atacar.

La zanja fue dejada tras una obra inconclusa y, con el paso del tiempo, la maleza y la falta de iluminación la han convertido en una zona ciega para las patrullas policiales. “Dejaron un agujero tipo un canal de media cuadra. En las noches, allí se esconden los ladrones y nos observan desde ese hueco”, relató un vecino a QuéPasa Río Cuarto, solicitando el anonimato por el miedo lógico a las represalias en un barrio que se siente desprotegido.

El ladrido de los perros: la única alarma en medio de la oscuridad

La tensión en la calle Manco Cápac se vuelve palpable cuando cae el sol. Ante la ausencia de un patrullaje preventivo eficaz, los perros de la cuadra se han convertido en la única señal de alerta para los residentes. “Los perros ladran y ladran desesperados por la noche. Cuando nos asomamos o llamamos a la policía, los delincuentes ya se han ido o se camuflan en la profundidad de la zanja”, explican los damnificados.

Este “agujero” no solo representa un peligro en términos de seguridad ciudadana, sino también un riesgo físico inminente. Cualquier transeúnte, niño o persona distraída podría caer en este canal de un metro de profundidad, lo que provocaría lesiones de gravedad. La combinación de falta de mantenimiento urbano e inseguridad ha creado un combo explosivo que mantiene a los vecinos en un estado de alerta permanente.

: Un llamado urgente a la Municipalidad y a la Policía de Córdoba

La respuesta policial ha sido, hasta ahora, insuficiente según el relato vecinal. La demora en los tiempos de llegada de los móviles permite que los sujetos que se esconden en la zanja tengan tiempo de sobra para huir hacia zonas más oscuras o refugiarse en el propio canal. La exigencia de la comunidad es clara: se requiere el tapado inmediato de esta excavación y una mejora sustancial en el alumbrado público de la zona.

Desde la redacción de QuéPasa Río Cuarto, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad de los barrios de nuestra ciudad. Una ciudad que aspira al progreso no puede tener calles que funcionen como escondites para el delito. Exigimos a las autoridades de Obras Públicas y a la Secretaría de Seguridad que tomen cartas en el asunto de manera urgente. Banda Norte no puede seguir siendo “tierra de nadie” mientras las soluciones técnicas y de vigilancia brillan por su ausencia.

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