Qué pasó
Un trabajador de 35 años resultó con lesiones de extrema gravedad tras la explosión de una cisterna mientras realizaba tareas de soldadura. El hecho ocurrió en un taller del sur de Río Cuarto, sobre calle San Lorenzo al 2700, y movilizó a los servicios de emergencia de la ciudad.
De acuerdo con la información confirmada por fuentes oficiales, la deflagración dejó al operario con quemaduras en el 80% del cuerpo. Las zonas más comprometidas son el rostro, los brazos y las manos, y se constató además compromiso de las vías respiratorias.
El hombre fue asistido de urgencia y trasladado al Hospital San Antonio de Padua. Luego de ser estabilizado, se dispuso su derivación a la terapia intensiva del Instituto Médico para continuar con cuidados críticos especializados.
El lugar y la hora
El episodio se registró en un taller ubicado en calle San Lorenzo al 2700, en el sector sur de la ciudad. Allí, el trabajador intervenía sobre una cisterna cuando, por causas que aún se investigan, se produjo la explosión. La magnitud del incidente obligó a un rápido despliegue sanitario.
Al llegar, los equipos médicos priorizaron la estabilización respiratoria y el control inicial de las lesiones térmicas. La secuencia de derivación posterior se activó en minutos, en función del cuadro clínico observado.
El estado de la víctima
El diagnóstico preliminar señala quemaduras extensas y afectación de la vía aérea, una combinación que exige manejo intensivo y seguimiento continuo. En estos casos, el pronóstico depende de múltiples factores, como la profundidad de las lesiones, el tiempo de exposición y la respuesta del organismo en las primeras horas.
La derivación a terapia intensiva del Instituto Médico se decidió tras la estabilización inicial, con el fin de asegurar soporte respiratorio avanzado y tratamiento especializado para quemados.
Investigación en marcha
La Fiscalía de Instrucción de Segunda Nominación, a cargo de Javier Di Santo, abrió una investigación para determinar cómo y por qué se produjo la explosión. Se busca reconstruir el contexto de trabajo, las condiciones de la cisterna y los procedimientos de seguridad aplicados en la tarea de soldadura.
La pesquisa contempla la toma de testimonios, peritajes técnicos sobre el recipiente y el equipamiento empleado, y la verificación de protocolos internos. También se analizará si existían sustancias inflamables, gases residuales o fallas en ventilación que pudieran haber favorecido la deflagración.
Riesgos en la soldadura de cisternas
La intervención sobre cisternas y recipientes que almacenan líquidos o gases implica riesgos elevados. Aun cuando estén vacíos, pueden quedar vapores combustibles o residuos que, en contacto con una fuente de ignición, generen una explosión. Por eso, los protocolos exigen limpieza, purgado, ventilación forzada, medición de atmósferas explosivas y control estricto de chispas.
El cumplimiento de estas pautas, sumado a la utilización de equipos de protección personal y a la supervisión calificada, reduce sustancialmente la probabilidad de eventos severos. La investigación judicial deberá establecer si todas estas instancias se cumplieron en tiempo y forma.
Reacción en el barrio
El hecho conmocionó a los vecinos del sector, dada la intensidad del estruendo y la movilización de ambulancias. En el área, la actividad metalmecánica y de servicios asociados es frecuente, y los episodios que involucran recipientes presurizados o contenedores de sustancias volátiles suelen activar alertas por su potencial impacto.
Si bien no se registraron otros lesionados, la escena fue perimetrada para permitir el trabajo de los peritos y garantizar la seguridad de quienes circulaban por la zona durante el operativo.
Prevención y responsabilidad
Este incidente vuelve a poner en foco la seguridad industrial y la prevención en entornos de alto riesgo. La planificación de tareas críticas, la evaluación de peligros específicos y el chequeo del ambiente de trabajo antes de iniciar una soldadura en recipientes es clave para evitar tragedias.
Las conclusiones de la causa judicial orientarán eventuales responsabilidades y, al mismo tiempo, aportarán lecciones para el sector productivo local, que convive a diario con operaciones que requieren niveles de control técnico y disciplina operativa elevados.
Lo que viene
En las próximas horas se esperan nuevos partes sobre la evolución del paciente, cuyo estado es delicado. Por su parte, la fiscalía continuará con los peritajes y la recolección de evidencias para establecer el encadenamiento causal del hecho y, en su caso, deslindar responsabilidades penales o administrativas.
Mientras tanto, especialistas en seguridad recomiendan reforzar la capacitación y la auditoría de procedimientos cuando se trate de recipientes que hayan contenido sustancias inflamables, aun en escenarios de aparente normalidad. En estos entornos, cada verificación previa cuenta.



