Parece que a Moria Casán se le soltó la cadena en las redes sociales y su panelista, Cinthia Fernández, saltó como leche hervida. Todo empezó porque Moria se deshizo en elogios para la abogada Elba Marcovecchio, ninguneando feo a Cinthia en el proceso.
Los puntos clave del “boludeo” al aire:
- El tuit de la discordia: “La One” posteó en X que su equipo necesitaba “oxígeno de un parque y no aire de televisión”. Básicamente, les mandó a decir que estaban para el retiro.
- La furia de Cinthia: La panelista no se quedó callada: “¿Somos todos estúpidos o este mensaje me está invitando a irme?”. Para ella, esto no es una crítica, es una amenaza de despido disfrazada de indirecta.
- Falta de códigos: Cinthia la liquidó diciendo que “así no se conduce un equipo” y que es una falta de respeto total que tu propia jefa te boludee públicamente por hacer bien tu trabajo.
El argumento del “Rating”:
Cinthia sacó chapa de sus números. Dijo que si el programa rinde es por ella, que sus videos en Instagram tienen un millón de reproducciones y que se banca debates de 40 minutos que “garpan”.
En resumen: Moria quiere caras nuevas (u “oxígeno”) y Cinthia le recordó que, sin sus escándalos, el programa no lo mira ni el loro.



