Armar esa oficina en el patio, hacer una habitación extra o arreglar el techo
Parece una gran idea, hasta que llega la primera tormenta fuerte. Una investigación sobre los vicios ocultos en la construcción local y cómo evitar que una simple gotera te arruine la inversión.
Construir un espacio nuevo en casa o encarar una refacción es el proyecto de muchas familias riocuartenses. Pero hay un enemigo silencioso que suele aparecer con las fuertes tormentas de verano o las lloviznas persistentes de otoño: las filtraciones.
La escena es clásica
mirás el techo y ahí está, esa mancha de humedad que crece cada día o la gotera directa que te obliga a correr los muebles y los equipos eléctricos. ¿Por qué pasa tanto en las construcciones nuevas o refacciones recientes?
Desde Que Pasa Rio Cuarto nos subimos a los techos de la ciudad para ver qué está fallando.
Para entender dónde está la falla, consultamos a Jose Baso , especialista en construcción y refacciones integrales con base en la ciudad. Él nos confirmó que reparar techos mal hechos es uno de los trabajos que más plata le cuesta a la gente por no asesorarse a tiempo.
“El error más común cuando se hace una ampliación o se repara un techo es no calcular bien la pendiente o intentar ahorrar en la impermeabilización”, explica JOSE. “El agua siempre busca por dónde salir. Si la carpeta no tiene la caída correcta, el agua se estanca y, tarde o temprano, la membrana cede y el agua termina adentro de tu casa”.
Según el especialista, hay tres cosas fundamentales a revisar antes y después de una obra:
- Las cargas y las juntas: El 80% de las filtraciones entran por la unión entre la pared vieja y el techo nuevo. Si eso no está sellado con los materiales correctos, es lluvia adentro asegurada.
- El mito de la membrana líquida: Es un producto excelente, pero requiere mantenimiento. No sirve darle una mano rápida y olvidarse por cinco años; el sol de nuestra zona la cuartea.
- La prueba de fuego (o de agua): JOSE BASO recomienda siempre inundar el techo a propósito antes de dar por terminada una obra de impermeabilización. Si el agua no corre rápido hacia la canaleta, hay que corregir en el momento.
Arreglar una filtración cuando ya arruinó la pintura, el revoque o tus herramientas de trabajo te termina saliendo el triple que hacer las cosas bien de entrada. Tener a un constructor de confianza que te cante la justa hace toda la diferencia. Alguien de Confianza que entre a tu casa.
Si estás por arrancar una ampliación, necesitás arreglar un techo urgente o querés un presupuesto honesto, podés escribirle a Jose directo a su celular haciendo clic acá:





