Córdoba se convirtió este lunes en el epicentro de la agenda federal de seguridad. En el Centro de Convenciones Córdoba se desarrolla el Consejo de Seguridad Interior 2026, un encuentro que reúne a autoridades y fuerzas de seguridad de las 23 provincias argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de analizar los desafíos actuales y definir una hoja de ruta común.
El foco principal de la reunión está puesto en la lucha contra el narcotráfico, las redes delictivas y el crimen organizado, fenómenos que atraviesan fronteras provinciales y obligan a pensar estrategias coordinadas. La convocatoria incluye, además de ministros provinciales, jefaturas de fuerzas de seguridad provinciales y federales, y autoridades judiciales.
La apertura estuvo encabezada por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva. También participa el intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, en un marco que busca reforzar la articulación entre niveles de gobierno.
El Consejo de Seguridad Interior es un organismo político-técnico de coordinación de políticas de seguridad entre Nación y provincias, creado en el marco de la Ley de Seguridad Interior N.º 24.059. Su función es promover herramientas comunes de abordaje para delitos y situaciones que afectan la seguridad interna, con especial énfasis en el intercambio de información y el trabajo operativo conjunto.
Durante su discurso, Quinteros agradeció la presencia de sus pares de todo el país y remarcó que el espacio permite discutir y debatir en un escenario donde “el delito no reconoce jurisdicciones ni límites”. El ministro provincial también destacó el enfoque federal del Ministerio de Seguridad nacional y señaló que, ante emergencias como incendios u otros episodios críticos, la articulación con Nación permite trabajar “con verdadera tranquilidad y coordinación”.
Por su parte, Monteoliva sostuvo que el objetivo es “fortalecer la coordinación federal en un trabajo en red”, con una premisa clara: pasar de las declaraciones a una estrategia con resultados medibles. “La seguridad no puede gestionarse en solitario: requiere intercambio de información, trabajo operativo conjunto y una mirada compartida sobre los problemas que enfrentamos”, subrayó.
En el capítulo de prioridades, el encuentro planteó avanzar en un compromiso federal con ejes concretos. Entre ellos, se destacan la reducción de los homicidios dolosos, la lucha contra el narcotráfico, el combate a la circulación ilegal de armas y el desarrollo de una estrategia federal contra el ciberdelito.
El cronograma del Consejo prevé cuatro reuniones a lo largo del año, coordinadas por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Tras la reunión en Córdoba, el próximo encuentro se realizará en Entre Ríos. Además, se anticipó la firma de un acta de compromiso federal vinculada a estos objetivos, con metas específicas para cada provincia.
De acuerdo a lo informado, equipos técnicos del Ministerio de Seguridad nacional acompañarán el proceso y realizarán un seguimiento de avances en los próximos encuentros, con la intención de consolidar una agenda orientada a resultados.
En un contexto donde la criminalidad adopta formas cada vez más complejas —desde el crimen organizado hasta el delito digital—, la discusión de una estrategia federal vuelve a instalar una pregunta clave: ¿puede la coordinación sostenida, con metas verificables, transformar la seguridad en una política de Estado que trascienda coyunturas y fronteras políticas?



