
¡ESCÁNDALO EN BANDA NORTE! Embarazada de 6 meses y socia de Farmacia Grassi le niegan el baño en plena urgencia: “Tuve que correr al auto muerta de miedo”
Esta historia nos hizo llegar el esposo de la embarazada indignado con la farmacia Grassi de Banda Norte
En pleno corazón de Banda Norte, una mamá riocuartense vivió un calvario que nadie debería pasar. Embarazada de seis meses y socia fiel de Farmacia Grassi, sintió de repente una pérdida de líquido. El pánico se apoderó de ella. Solo necesitaba un baño.
La respuesta de la empleada fue un baldazo de agua fría: “No tenemos baño”.
Sin tiempo para discutir, dejó todo en el mostrador, salió corriendo hacia su auto y verificó ahí mismo si era sangre o algo más. El trayecto hasta su casa en el barrio fue de pura angustia. Gracias a Dios, al llegar confirmó que era pérdida de líquido y no algo peor. Pero el susto y la indignación quedaron grabados para siempre.
¿Cómo es posible que una socia de Grassi pase por esto en Banda Norte?
Esta no es una historia cualquiera. Es la realidad de miles de familias en el Imperio del Sur Cordobés. En barrios como Banda Norte, Alberdi o el macrocentro, las farmacias son mucho más que un negocio: son el primer auxilio cuando las cosas se ponen feas.
Una embarazada de seis meses no es “cualquier cliente”. Es una mamá que labura, que confía en su farmacia de siempre y que espera un mínimo de empatía. Ser socia de Grassi significa descuentos, fidelidad y, sobre todo, que te traten como parte de la familia.
¿Y qué pasó? Le cerraron la puerta en la cara. Literalmente.
El terror que ninguna mamá riocuartense debería vivir
Imaginá la escena: estás en la sucursal de Banda Norte, sentís esa pérdida y el corazón se te acelera. ¿Perdí al bebé? ¿Es algo grave? Corres hasta el auto con las manos temblando. Verificás ahí nomás, en la vereda, mientras los vecinos pasan y no entendés nada.
Eso vivió esta vecina. Gracias al cielo el bebé está bien. Pero el estrés innecesario que le generaron es una barbaridad. En Río Cuarto, donde la gente se levanta temprano para tirar del carro entre el agro, la universidad y el día a día, estas cosas duelen el doble.
Ya tenemos suficiente con la inseguridad y la economía como para que un comercio grande te trate así.
Hora de que las farmacias del sur cordobés cambien el chip
Los vecinos de Banda Norte y alrededores estallaron en las redes. “¿Cómo puede ser que una cadena tan grande no tenga un protocolo mínimo para embarazadas, mamás o gente en emergencia?”, se preguntan.
Y tienen razón. No se trata de culpar solo a una empleada. Es un problema de la empresa: falta de baños accesibles, falta de capacitación y cero protocolo humano.
En el Imperio del Sur, los comercios que sobreviven son los que entienden que el cliente no es un número. Es una mamá que confía, un papá que labura o un abuelo que viene todos los meses. Un cartel, una llave extra, una sala de atención rápida… ¿tanto cuesta?
Desde QuePasa Río Cuarto decimos las cosas como son: defendemos al emprendedor que la remo, pero también exigimos respeto. Las farmacias Grassi tienen la chance de dar el ejemplo. Revisen la sucursal de Banda Norte, capaciten al equipo y pongan protocolos claros.
Los riocuartenses merecemos más. Las mamás de seis meses merecemos más.
¿Qué opinás vos? ¿Te pasó algo parecido en alguna farmacia de la ciudad? Dejanos tu comentario abajo. Juntos hacemos que cambie.



