La adopción de tecnología
La adopción de tecnología no es una moda, es una necesidad de costos. En regiones como Río Cuarto y el sur de Córdoba, el uso de drones para pulverización dirigida y mapeo de malezas está dejando de ser una curiosidad de exposición para convertirse en un estándar de trabajo. La capacidad de aplicar producto solo donde la maleza está presente permite ahorros de hasta un 60% en insumos, reduciendo además el impacto ambiental.

Pero el drone no trabaja solo.
Pero el drone no trabaja solo. La integración de estos datos con los monitores de siembra y cosecha crea un mapa de productividad que permite al ingeniero agrónomo tomar decisiones quirúrgicas. En “Sentimiento Campero” hablamos con los pioneros locales que ya integraron el uso de IA para predecir rendimientos. La inteligencia artificial no viene a reemplazar al tractorista, sino a darle un “superpoder” de observación que antes era imposible desde el suelo.
El desafío actual es la conectividad
El desafío actual es la conectividad. Muchos establecimientos están invirtiendo en antenas propias para poder procesar estos datos en tiempo real (Edge Computing). Esta soberanía tecnológica es la que permitirá a la Argentina seguir compitiendo en el mercado global con costos bajos y trazabilidad certificada. La tecnología aplicada al campo es, en última instancia, la mejor herramienta de conservación de los recursos para las generaciones venideras.



