Allanaron un grow shop en Córdoba: hallaron 10 cráneos humanos en la casa de un cultivador

Un operativo que reveló algo más que cannabis

En una serie de allanamientos realizados en barrios residenciales de la ciudad de Córdoba, la División Antidrogas de la Policía Federal incautó plantas de cannabis, vaporizadores de alta potencia y, en un giro inesperado, una colección de huesos humanos que incluía 10 cráneos.

El procedimiento se llevó a cabo por orden del Juzgado Federal N° 1, en el marco de una investigación iniciada en julio de 2025 sobre la actividad de un grow shop y presuntas redes de cultivo y comercio clandestino. Las medidas alcanzaron al local y a otros tres domicilios vinculados a su entorno operativo.

Qué secuestró la Policía

Los agentes reportaron el secuestro de 37 plantas de cannabis en plena floración, 410 semillas envasadas al vacío, dos bolsas con cogollos, y una partida de vaporizadores Dozo Live Rosin con THC-A, un compuesto más potente que el THC natural. También se halló casi medio millón de pesos en efectivo.

Según estimaciones del mercado semiclandestino, el precio de estos vaporizadores saltó de alrededor de 90 mil pesos a cerca de 150 mil en pocos meses, un dato que refuerza la hipótesis de una demanda creciente y de una cadena de distribución organizada.

El hallazgo de los cráneos y la principal hipótesis

El material óseo fue encontrado en la vivienda de un hombre de 35 años, identificado como comerciante online en registros administrativos. De acuerdo con evaluaciones preliminares, la mayoría de los huesos serían piezas laqueadas, similares a las usadas por estudiantes de medicina; al menos dos cráneos presentan calotas serradas, compatibles con usos académicos.

Sin embargo, uno de los cráneos llamó especialmente la atención: estaba cubierto de cera de vela blanca y negra, con un crucifijo metálico adherido a la zona frontal. Por su tamaño, no se descarta que corresponda a una persona muy joven. Los investigadores analizan la posibilidad de reventa de restos para prácticas rituales, un circuito que suele moverse en redes sociales y foros cerrados.

Rutas, redes y dinero

La pesquisa sigue el rastro digital de publicaciones de alto impacto comercial, con especial foco en la oferta de vaporizadores con THC-A y aceites. Este tipo de dispositivos ya fue objeto de otras causas federales por tráfico de drogas emergentes, un fenómeno que cruza importación, ensamblado local y distribución a través de envíos.

En los domicilios allanados —entre ellos, propiedades en zonas como Los Paraísos y Alta Córdoba— se constató infraestructura para cultivo bajo techo, con luminarias, ventilación y sistemas de riego. La combinación de plantas, semillas premium y equipos electrónicos de alto valor sugiere una operatoria más amplia que el simple autocultivo.

El marco legal y las pericias pendientes

Las actuaciones avanzan bajo la Ley 23.737. En paralelo, se espera la intervención de peritos antropólogos para determinar con precisión la procedencia, antigüedad y eventual uso de los restos hallados. Si se confirmara la comercialización de material óseo, podrían sumarse calificaciones vinculadas a profanación o tráfico de restos, según determinen las autoridades judiciales competentes.

Respecto del cannabis, los investigadores deberán discriminar entre posibles usuarios con autorización vigente y hechos tipificados como comercio clandestino. El diferencial central, según fuentes del caso, reside en la escala del material secuestrado y la presencia de dispositivos con THC-A, una sustancia cuya circulación se monitorea como droga emergente.

Cómo sigue la causa

En las próximas horas se esperan nuevas declaraciones testimoniales y pericias sobre teléfonos y computadoras incautados. El análisis de chats, publicaciones y pasarelas de pago será clave para reconstruir la ruta comercial, identificar proveedores y establecer vínculos entre el local y los domicilios inspeccionados.

Mientras tanto, los investigadores buscan determinar si los cráneos fueron adquiridos como piezas académicas, reutilizados y luego modificados con fines rituales, o si ingresaron por otras vías al circuito clandestino. La incógnita sobre su origen y destino se convirtió en el eje más sensible del expediente.

Una alarma encendida

La combinación de cultivo, venta de derivados potentes y presunta reventa de restos para usos no convencionales traza un mapa de riesgos que excede el delito de narcomenudeo. A nivel social, abre preguntas sobre la disponibilidad de material académico en mercados alternativos y el rol de las plataformas online en la expansión de mercados ilícitos.

La causa quedó bajo secreto parcial mientras se realizan los estudios sobre los restos y se cruzan datos financieros y logísticos. Fuentes del caso anticipan nuevas medidas en la próxima semana, con foco en proveedores y posibles compradores identificados en redes.

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