Un golpe en la antesala del Mundial
La Selección Argentina atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse el fallecimiento de Ricardo Tomás “Payo” Aimar, padre de Pablo Aimar, integrante del cuerpo técnico del combinado nacional. La noticia impactó de lleno en el grupo que conduce Lionel Scaloni, en plena preparación para la última etapa del camino rumbo al Mundial 2026.

El anuncio y el acompañamiento
La confirmación llegó a través de los canales oficiales del fútbol argentino, con un mensaje de condolencias dirigido a Pablo Aimar y su familia. La comunicación institucional fue seguida por un fuerte acompañamiento en redes de hinchas, futbolistas y excompañeros. También el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, expresó públicamente su pesar y le envió un abrazo al cordobés en este momento tan difícil, resaltando la cercanía de toda la comunidad futbolera.
Internación en Río Cuarto y una despedida inesperada
Ricardo Aimar se encontraba internado en el Instituto Médico de Río Cuarto, ciudad en la que residía y a la que estuvo siempre ligado. En las últimas jornadas su estado de salud se había vuelto más delicado y, pese a los esfuerzos médicos, se produjo su fallecimiento. La noticia llegó de manera sorpresiva para el entorno de la Selección, que en los próximos días tenía previstos movimientos vinculados a la planificación competitiva y logística.
Quién fue Ricardo “Payo” Aimar
Figura respetada en el ambiente de Río Cuarto, “Payo” Aimar dedicó su vida a la pelota. Su recorrido incluyó pasos por Estudiantes de Río Cuarto, Belgrano de Río Cuarto, Belgrano Norte y Banda Norte. En la etapa posterior a su carrera como futbolista, se volcó a la dirección técnica y a la formación de juveniles, rol en el que dejó una huella silenciosa pero profunda. Quienes lo conocieron destacan su mirada docente, su paciencia y la capacidad para transmitir valores de trabajo y humildad, rasgos que marcaron a varias camadas de pibes de la región.
El impacto en el cuerpo técnico de la Selección
Dentro del staff de la Albiceleste, Pablo Aimar es una voz clave en el desarrollo de los más jóvenes y en la bajada de línea futbolística que caracteriza a la Scaloneta. La noticia golpea en lo humano y también en lo emocional del grupo, donde el sentido de familia y pertenencia ha sido un sello desde 2019. En las próximas horas se esperan definiciones sobre la agenda del cuerpo técnico, mientras los jugadores y colaboradores se mantienen cerca de Aimar con mensajes y gestos de apoyo.
Un legado que trasciende el apellido
Más allá de su vínculo paterno con uno de los grandes talentos surgidos de la cantera cordobesa, el legado de Ricardo Aimar se mide en historias de barrio, en tardes de potrero y en la continuidad de un estilo de conducción serena. Su influencia se percibe en la pasión por el juego, la vocación por enseñar y la convicción de que el fútbol también es comunidad, pertenencia y contención. Esa herencia, aseguran en Río Cuarto, perdurará en quienes compartieron vestuarios y canchas con él.
Mensajes de todo el arco futbolero
En redes sociales, las muestras de afecto se multiplicaron con fotos, anécdotas y palabras de aliento para Pablo y su familia. Clubes del interior, entrenadores, exjugadores y fanáticos se sumaron a una despedida sencilla y respetuosa. El tono general fue el del reconocimiento a una vida dedicada al deporte y el acompañamiento sincero en una pérdida que duele más por su cercanía a un momento crucial para la Selección.
Lo que viene para la Albiceleste
La Selección continuará con su preparación hacia el Mundial 2026, con amistosos y entrenamientos planificados. El grupo, que ha hecho de la fortaleza emocional una marca registrada, buscará transformar el dolor en unión y respaldo, sosteniendo la premisa de estar juntos en las buenas y, sobre todo, en las malas. En ese espíritu, el homenaje a Ricardo “Payo” Aimar se dará desde el respeto, la memoria y la forma más genuina que tiene el fútbol de agradecer: jugando con el corazón.



